La importancia de algunas expresiones mallorquines: ja diré cosas

Después de más de cinco años que vivo aquí, no obstante el espíritu de integración, hay cosas que todavía no entiendo bien de los mallorquines. Y lo digo consciente de que tengo una pareja mallorquina, frecuento amigos y familia mallorquina…pero hay cosas que todavía me superan. No todos obviamente se comportan de la misma manera pero no es la primera vez que me encuentro en situaciones similares.

 

  

Ultimamente me ha pasado ya dos veces en muy poco tiempo de encontrarme en estas situaciones y tengo que admitir que todavía no me he acostumbrado a aceptarlo sin traumas: siempre tengo la sensación de haber hecho o dicho algo inoportuno o que por diferencias culturales ha sido percibido de manera errónea.

Bien, lo que me ha pasado es haber conocido unas personas con las cuales he quedado en contacto porque había buen feeling, hemos intercambiado conversaciones interesantes, sintiendo que ellas también necesitaban intercambiar opiniones y compartir inquietudes. Entonces seguimos hablando, quedando de vez en cuando,  hablando por mensajes y luego improvisamente nadie ya te contesta…desaparecidas en la nada sin saber bien el porqué.

 

 

Este tipo de actitud que se explica muy bien en el libro “Queridos mallorquines” lo resume con una frase: “Ja diré cosas”.

Es una expresión muy utilizada para liberarse, con mucha discreción,  de gente que ya no tienes ganas de ver, situaciones que no se quieren afrontar o mejor aún, en los casos más comunes, decisiones que no se quieren tomar. En este caso me ha parecido que esta frase haya sido pronunciada silenciosamente sin que me haya dado ni siquiera cuenta.

Es importante conocer estos matices del comportamiento de la gente adonde eliges vivir, especialmente si vienes de fuera y eres extranjero, porqué te evita muchos malestares inútiles.

 

 

Esta experiencia es un ejemplo que sintetiza perfectamente una actitud muy común que depende del no saber afrontar determinadas situaciones: simplemente se obvian.

Entonces mi queridos italianos que queréis saber como se vive aquí, sepáis que tendréis que aprender a aceptar este tipo de situaciones y no tomarlo demasiado a mal si alguien desaparece de repente sin avisar y ni siquiera una explicación.

Es parte del pack de integración que incluye este ejercicio muy útil para aprender a relativizar algunas reacciones personales y dirigido a alcanzar el espíritu zen: pronto ni la lentitud, ni la dificultad de entender algunas personas podrán alterar mi serenidad.

Namaste! :)

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