5 lugares mágicos donde perderse para rencontrarse

Cuando llegas a Mallorca la idea de la isla suscita la sensación de escaparse del resto del mundo, de la frenesí que nos persigue diariamente y surge el sentimiento de volver a encontrar nuestra propia esencia lejos del ruido de la civilización.

Éstos son los lugares donde me gusta refugiarme cuando necesito recargar las pilas o simplemente reencontrar mi voz interior. Porque la naturaleza con su silencio inmutable sabe siempre como hacernos encontrar la vía.

Y entonces podemos perdernos:

1) Faro de Formentor: se situa en el extremo norte de la isla y pensar en las historias vividas en la época en que todavía estaba habitado, que se encierra este lugar, son los elementos que más me emocionan. La pureza del sitio, lejos de todo,  un lugar extremo donde la tierra termina y queda solamente la fuerza sin limites y el blu profundo del mar, me recarga siempre de energía. 

2) Son Serra Marina: es una zona de la costa nord este de la isla, donde hacia Artá, se encuentra una playa inmensa poco frecuentada y lugar privilegiado de surfistas. Aquí se puede encontrar aquella sensación reconfortante de soledad, silencio y paz que apenas se puede encontrar en verano.

3) Sa Calobra: el paisaje es fascinante e inesperado. Lugar de inspiración para muchas publicidad y escenas de películas, en verano se celebran pequeños conciertos selectos que suenan de manera increíble por su acustica en este particular espacio natural. La montaña envuelve por detrás hasta abrirse improvisamente para dejarte acceder al mar. Otro motivo por el cual es famosa Sa Calobra es su carretera con muchas curvas y un paisajes que deja sin aliento. El  sueño de todos motociclista!

4) Carretera de Artá a Petra: recorriendo esta carretera se tendrá la sensación de encontrarse en el medio de la nada. A los lados las paredes en sec que delimitan los campos, sin dejar ni siquiera el espacio para sostar, y el largo camino recto que recuerda las interminables carreteras americanas. Aquí podemos sorprendernos a descubrir que existe una Mallorca salvaje y todavía incontaminada. Cruzar en coche esta zona con la musica adecuada inspira viajes lejanos.

5) Ermita de Betlem: se encuentra en la punta extrema nort est de la isla. Hay solamente una unica carretera que permite llegar despues de 8 km de curvas estrechas que habrá que volver a percorrer para volver atrás. El recorrido es seguramente la parte más fascinante, porqué obliga a llegar en lugares con una vista privilegiada sobre la isla que diversamente no se llegaría a ver nunca.

La belleza de estos lugares no está solamente en la destinación final sino en todo el recorrido y los paisajes que hay que cruzar. Un viaje necesario para entrar en el corazón y en la esencia de la isla.

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